Ideas en Salud

La digitalización ha facilitado la gestión de información y datos en diversos ámbitos, entre ellos el de la salud. La irrupción de la inteligencia artificial ha propiciado el desarrollo de la telemedicina, un concepto que es relativamente nuevo, y que los médicos más jóvenes ven como una herramienta fundamental.

La telemedicina puede ser aplicable a todos los campos médicos, como en cardiología, cirugía, radiología, dermatología, ginecología, obstetricia y pediatría, por mencionar algunos. Además de las plataformas que sirven como herramientas para los profesionales, existen también aplicaciones más sencillas y prácticas para pacientes, las cuales se posicionan como una gran diferencia para su bienestar.

Números Alentadores

Durante el último congreso de la Sociedad Argentina de Medicina (SAM), realizado en noviembre del año pasado, DrApp realizó una encuesta en la que participaron 230 médicos residentes, la mayoría de la UBA, de entre 25 y 34 años, sobre el futuro de la salud en materia del desarrollo de la telemedicina. El estudio apuntaba a evaluar la opinión de los profesionales más jóvenes sobre la apertura del segmento a las nuevas tecnologías en materia de gestión y atención.

Puntualmente, los resultados arrojaron que el 59% cree que la telemedicina puede ayudar en la atención de pacientes, sobre todo en cuestiones vinculadas como la elaboración de diagnósticos, historiales médicos, recetas y tratamientos. Incluso, consideran que puede ser una vía para la mejora del sistema de salud, ya que el 53% considera que falta infraestructura en la atención médica.

Los médicos residentes suelen tener, en promedio, cerca de 50 horas semanales de trabajo, que incluyen guardias. En este sentido, el 56% respondió que utilizaría la telemedicina para atender en aquellas guardias que sean de baja complejidad.

Cómo mejorar

En la Argentina, suele ocurrir que conseguir una atención especializada a tiempo puede demorarse varios días o semanas, incluso meses, debido a que se siguen aplicando los tradicionales sistemas de atención, que han quedado obsoletos. Para que este escenario sea diferente y más efectivo en el futuro, ya existen procesos de digitalización en cuanto a la atención médica en general, desde la gestión de un turno hasta la obtención de historias clínicas electrónicas, que está sentando las bases con el objetivo de llegar a la telemedicina o atención médica virtual.

“En los Estados Unidos, el 87% de los profesionales de la salud utilizan sistemas para gestionar sus consultorios totalmente digitales. Incluso las consultas virtuales son habituales y la mayoría de los pacientes toman sus turnos desde una computadora o un celular. Y creemos que ese es el camino por el que debe atravesar la atención médica en la Argentina, en la que aún hay muchos obstáculos legales que no permiten un crecimiento pleno para el desarrollo de este tipo de prácticas, pero que de lograr la digitalización completa en el país”, explicó Mathias Sielecki, CEO y Co-Fundador de DrApp, un sistema de salud que gestiona turnos y planifica la atención médica mediante una plataforma online y una aplicación para dispositivos móviles.

“Contar con la plataforma para médicos es solo el primer paso. Lo que sigue es trabajar para sentar bases sobre la telemedicina. En nuestro caso, con DrApp, ser una herramienta donde los pacientes van a poder levantar su celular, estén donde estén, para consultar virtualmente a un médico y donde los profesionales van a poder elegir sus horarios de trabajo según la demanda y atender virtualmente desde sus casas”, completó Sielecki.

La telemedicina se plantea como una pieza clave y disruptiva, no solo desde un punto de vista tecnológico, sino también sociocultural y económico, porque plantea soluciones a los diferentes retos y desafíos de la actualidad, como el creciente aumento de la demanda de servicios de salud, el envejecimiento de la población o la necesidad de gestionar grandes cantidades de información, entre otros. Además, la telemedicina abre la posibilidad no solo a la prestación de la salud en zonas remotas o en la que haya falta de especialistas, sino también permite un abordaje multidisciplinar potenciando la figura del médico en la atención primaria.