Ideas en Salud

Con la llegada de las nuevas tecnologías todo el mundo está cambiando y reconfigurando. El ambiente de la medicina y la salud no se quedan atrás. Las nuevas formas de trabajo generan mayor eficiencia en los consultores y en la realización de consultas. En la actualidad, no aprovechar los beneficios de las innovaciones, es quedarse en el pasado.

 Según un relevamiento que realizamos este año, sólo en Argentina hay 240.000 médicos. Esto significa que la competencia es mucho más que la diferencia.

Los problemas de quedarse atrás

 Está calculado que una persona a lo largo de su vida genera, aproximadamente,  300 libros de información médica. Esto representa una cantidad enorme de material. De todos esos datos y características se pierden cerca de un 80% del contenido total. Ésto demuestra que trabajar en papel representa una gran pérdida de material, lo que genera muchas veces un desconocimiento del paciente.

 En nuestro diálogo cotidiano con secretarias y médicos, se repite una y mil veces el mismo inconveniente: no hay más espacio en los consultorios para las historias clínicas en papel. Si el o los profesionales que atienden en el lugar tienen muchos pacientes, la cantidad de fichas se hacen intolerables, generando molestias para las secretarias a la hora de ordenar y buscar información. Éste punto es fundamental. Muchas veces las secretarias son quienes deben buscar la historia clínica del paciente y dársela al médico para que la complete. Esto genera una demora en la atención del paciente y una carga extra para la secretaria  que, además, debe atender los teléfonos, abrir la puerta y recepcionar a los pacientes, entre otras tareas habituales del consultorio.

 Otro aspecto a tener en cuenta, aunque generalmente se tome a chiste, es la letra de los profesionales. Es muy común  que los  pacientes y las personas en general no entienda la letra del médico, generando confusión y, en algunos casos, molestia. Entonces, tener una cantidad enorme de material en papel, que ocupa espacio, sumado  a una letra quizás poco  legible, genera desorganización y malos entendidos.

Trabajar en el siglo XXI

 En la actualidad los médicos  necesitan estar con una disponibilidad 24/7  a  su información. Quieren saber su agenda con los turnos del día siguiente y tener las historias clínicas al alcance por  si un paciente las necesita fuera del horario de consultorio. Verlas desde cualquier lado, en cualquier momento y desde cualquier dispositivo es fundamental para poder estar a la altura de los médicos más innovadores. Brindarle una mejor atención al paciente es lo que actualmente marca la diferencia.

 Otro aspecto a tener en cuenta es que cada vez más los consultorios son compartidos entre varios profesionales y, a su vez, cada vez más  pacientes deciden ver a distintos médicos de un mismo lugar. Esto obliga al médico del siglo XXI a trabajar en equipo, a compartir la información de los pacientes, sus diagnósticos y tratamientos para brindarles una atención más completa y eficaz. Es por eso que la antigua historia clínica en papel no alcanza, y cada vez más profesionales se deciden a utilizar las historias clínicas electrónicas para poder acceder  desde cualquier lado y tener con el resto de sus colegas un espacio de trabajo conjunto virtual. Con las HCE (Historias clínicas electrónicas) un médico carga el estudio de un paciente o la medicación que éste debe utilizar, y el otro profesional que va a atenderlo también en el mismo consultorio tiene la posibilidad  de verlo, disminuyendo así los errores. Trabajar en equipo le brinda siempre al paciente una mejor atención.

 Existe también un punto muy importante para los profesionales: la seguridad. Está demostrado que la utilización de la historia clínica en papel genera grandes pérdidas de información, ya sea porque las fichas se pierden, porque la secretaria decide tirarlas  por  un problema de espacio en el consultorio o por alguna desgracia como puede ser un incendio o inundación. De hecho, en el  2005, el huracán Katrina destruyó las historias  clínicas en papel de miles de pacientes. Ésto no hubiese ocurrido con la implementación de historia clínica electrónica.

Digitalizar tu consultorio

 Existen una  variedad de herramientas amplias para resolver los inconvenientes que trae tener un consultorio  antiguo y, a la vez, cubrir las necesidades que tienen actualmente los médicos. La implementación de una plataforma  digital como DrApp puede resolver muchos problemas, como el espacio que ocupa el papel en el lugar de trabajo.

 La historia clínica electrónica de DrApp se  puede personalizar, permitiéndole al profesional tener formularios específicos de su  especialidad médica, para realizar un seguimiento más completo de su paciente a la hora de la consulta. Además el profesional tiene la posibilidad  de trabajar desde cualquier dispositivo en cualquier lugar, adjuntando imágenes y estudios con un solo click de ser necesario.

 Como dijimos anteriormente, trabajar en equipo con otros profesionales es fundamental actualmente. La historia clínica de DrApp es práctica, ágil y puede ser vista por todos los médicos que trabajan en el consultorio. Ésto genera una interacción favorable entre todos los integrantes del espacio de trabajo que le permite al paciente tener una mejor atención. Además, la secretaria ya no tiene que buscar entre miles de papeles la historia clínica en papel para dársela al profesional: éste ya la tiene en su dispositivo disponible todo el tiempo.